La
Barceloneta (Barcelona)
El
barrio de la Barceloneta, fundado en 1753 y diseñado
por Juan Martín Cermeño y otros ingenieros militares
formados en la Academia de Matemáticas de Barcelona,
es uno de los ejemplos mas valiosos del urbanismo de la Ilustración
europea. En su construcción participaron también
destacados artistas y maestros de obras barceloneses. El barrio
conserva todavía, además de su trama originaria
y de la iglesia de Sant Miquel del Port, algunos ejemplos de
las edificaciones primitivas, constituidas por edificios de
planta baja y un piso, con elementos característicos
tales como el frontón, las ventanas con volutas en la
claves y los balcones de forja.
El Plan Especial de Reforma Interior de la Barceloneta hasta
ahora vigente ha contribuido a la conservación de este
patrimonio histórico al proponer, frente a otras posibles
opciones, la rehabilitación de todo el conjunto, manteniendo,
por tanto, el trazado de las calles y las manzanas existentes,
así como la conservación de la edificación
original que todavía se mantiene en las plantas inferiores
de los edificios. Además de ello, el citado Plan estableció
la catalogación de las casas originales que todavía
permanecen, obligando a su conservación sin ningún
tipo de alteraciones. Actualmente se encuentra en curso de aprobación
una modificación del PERI vigente, la cual, en caso de
aprobarse definitivamente, pondría en peligro estas piezas
emblemáticas de la edificación del Setecientos.
Entre los edificios en peligro destacan dos situados en la calle
Sant Carles números 6 y 26, que son los dos únicos
que se conservan en testero de manzana y que, por ello mismo,
tienen un valor patrimonial inestimable para el conocimiento
de las técnicas constructivas del pasado y para la conservación
del paisaje y de la memoria histórica del barrio y de
la ciudad de Barcelona en general. En uno de ellos, además,
al interés específico del edificio del siglo XVIII
se une la circunstancia de haber sido el lugar de nacimiento
de la Fundición Lacambra. Esta empresa creada a principios
del siglo XIX, fue una de las primeras fundiciones de cobre
y otros metales, y con el tiempo daría paso a la que
se instalaría en Masies de Voltregà, convirtiéndose
en una de las más importantes empresas españolas
del sector. A estos dos edificios, se pueden añadir otros
varios, entre los que también es destacable el que existe
frente a las calles Giné y Partagás 56-58, y Alcanar
13-15; y el de la calle Andrea Doria, donde se ubica un lavadero
público ochocentista.
SOS Monuments considera inadecuada la propuesta de aplicar
a estos edificios la ordenanza que permite elevar una planta
retranqueada, y estima que sería necesario hacer los
máximos esfuerzos por conseguir el mantenimiento de éstos
y otros edificios del siglo XVIII conservados en el barrio de
la Barceloneta en su estado original, arbitrando para ello las
soluciones de intervención pública que sean necesarias.
Mercè
Tatjer Mir